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13.7.11

Del principio creador.

Dios no existe, dice el viajero en el tiempo. Convive desde hace tiempo con una infame crisis de fé que lo atormenta. Solo es real lo tangible, dice, y Dios es, en el mejor de los casos, una metáfora. 

Pero el viajero sabe que hay tanto dogma en afirmar que Dios es falso como en aceptar ciegamente su divinidad: él necesita pruebas de lo saquen de una vez por todas de esa duda espiritual. De pronto, una idea: usará la máquina para conocer al hijo de Dios, al dios de carne, mirará de cerca sus milagros y sólo ahí tomará su decisión.

Así, con esperanza renovada, impetuoso y descuidado, el viajero reconfigura a toda prisa la máquina del tiempo y teclea en la pantalla "1 A. de C."; desea presenciar el nacimiento del Cristo mesías.

La máquina, aún imperfecta, interpreta la "C" como Creación, y lo transporta antes del más novísimo universo, al instante que antecedió al Big Bang.

El viajero, sin quererlo, ha salido de la burbuja de la realidad; yace perplejo en la nada atemporal. No hay luz ni oscuridad, no hay espacio, no existe la existencia. Sin intención, el viajero ha escapado a toda posible ley.

Súbitamente, el viajero lo entiende: es su turno de convertirse en Dios.


-LuMmo

5.3.09

De la caída del cabello.



["Yo no quiero mudarme de planeta,
cortarme la coleta,
brindar a tu salud..."

- Contigo. Sabina.]
Hasta donde entiendo (porque no están para saberlo, pero los toros me cagan*), cortarse la coleta significa retirarse, dejar de ser torero; pero la extrapolación nos invita a investirle de un significado mucho más rico: renunciar, dejar ir / pasar.

Varias veces en este blog he hecho referencia al cabello largo como símbolo de algo aún no definido, pero que me ha tenido atrapado desde que, al salir del Servicio Militar (jo), decidí que se acababan las peluquerías para mí. Una idiotez, si me lo preguntan, porque como era de esperarse, a los militares mi acto de rebeldía les importó un pijo; y a mí también, por cierto. La bendita represión me había hecho olvidar que esa tontería fue el origen de tamaña cosa.


Sea lo que fuere que pensé en aquel momento, ya se me olvidó. Y como a causa, efecto, el cabello largo se fue. Supongo que eso pasa cuando las cebollas cambian de capa: se les olvida la cebolla que fueron una capa antes. Lo bueno del asunto es que el cabello crece, y en cuanto necesite un baño de adolescencia siempre habrá un diligente militar a la mano para recordarme que el mundo necesita soñadores de pelo largo ("Qué le va usté a hacer, Señora?" Señora. Serrat. )



- LuMmo.



* No literal. Y hablo de la tauromaquia, no de los animales.

26.1.09

De la emancipación descafeinada.

Hay un chiste que hace poco me contaron. No ejemplifica precisamente el caso, y honestamente es malón, pero who cares? de todos modos lo voy a contar:

"Dice uno al otro:

- Oiga, compa, que lo dejó su señora..?

- No, compa. no me dejó. Yo me quedé."

La idea es esa; me explico: Por estos días estaré cumpliendo los tres años en que la vida volcó completamente (mi vida, por supuesto, no sé la de ustedes) y sin aviso. Recién saco la cabeza a respirar, a entender en qué estoy nadando, y un nuevo tumbo me apendeja todavía más. Hace tres años dejé a mi gente, mi casa, mi mundo, acompañando un proyecto entonces ajeno, que a fin de cuentas hice propio. Hoy, más cínico y un poquito más curtido, pertenezco de lleno a ese sueño. Mi gente, la de allá, se va diluyendo. Otros tantos quedan; y de esos, varios frecuentan estas letras. Mi casa está a buen resguardo para cuando regrese, con sus poquitos metros cuadrados y su vista imponente de la ciudad. Mi mundo, por otro lado, es el problema.

Hace tres años llegué al exilio acompañando a mi madre. Fue por ella que mi mundó mutó en esto que es hoy. Todos dicen que ha sido una aventura. Yo no estoy tan seguro. Uno no puede vivir dentro de una aventura, porque, por definición, una aventura es ocasional, no? Mi hermano se quedó allá, cuidándose y modelando su propio mundo. Aventura o no, esto es lo que hay.

Anoche, mi madre regresó y yo me quedé. Mucho, muchísimo menos solo que cuando llegamos aquí, cuando nomás nos teníamos nosotros, pero solo a fin de cuentas.

Por acá han pasado muchas cosas. Me parezco al que fui, pero no tanto. Cuentos como aquel en que un niño se enamoraba de la luna, y que al final el niño terminaba de microempresario, o el de los pájaros que cambiaban de color de madrugada, pero sólo cuando escuchaban ciertas canciones, o el del tipo que besaba sin cerrar los ojos, o el francés y la burocracia; todos han sido tan reales como el que yo digo ser. El exilio es, muy a mi pesar y sin dramas, mi mejor amigo.

Este post iba a hablar de la emancipación. Por eso le puse el nombre primero. Acostumbro hacer eso, primero pongo el nombre del post y después desarrollo la idea. Hoy me salió mal, pero decidí no cambiarle el nombre. Retomo: Este post iba a hablar de la emancipación, de sus virtudes, de la adolescencia tardía y la reconciliación con haberme quedado atrás (por si alguien necesitaba una explicación de por qué coño puse el chiste malo del principio), pero mejor aquí lo dejo.

- LuMmo.

10.1.09

De los chistes.

"¿Cuál es la diferencia entre un optimista y un pesimista?

...

El optimista cree que no hay un mundo mejor que éste.

El pesimista no lo cree. Lo sabe."


- LuMmo.

21.10.08

De la lógica elemental II

¿Sabes qué es lo mejor de vivir en un mundo esférico?

Que si camino

     y camino

          y camino

               y camino

                    y camino en línea recta,

el lugar más lejano al que puedo llegar está justo

detrás de mí.

- LuMmo.

31.8.08

Réquiem por un gran hombre.


No es esto una apología; no me atrevería. Es sólo el sencillo reconocimiento de alguien que cree en lo que usted creyó.

Hace unas horas escuché una frase, don Gilberto, y la dijo mi madre, a quien usted apreció, y de quien yo aprendí a admirarlo: "Si yo pudiera elegir el día de mi muerte, sería el mismo en el que el país entero se uniera por una causa"

Descanse. Se lo merece.

- .

22.8.08

Del camino de regreso.

"Si yo pudiera de donde estoy hacerte venir..."
No. No te has ido.

El problema es más grave: corrí a esconderme, y lo conseguí. Ahora, el escondite fue tan bueno que no sé dónde -carajos- me dejé.

.

14.8.08

De la fiebre amarilla.


Con la novedad de que tengo dengue.

Para los que no estén familiarizados con las afecciones tropicales, les explico: el dengue es una enfermedad que transmiten los mosquitos mediante su picadura. Existen dos tipos de dengue: el común y el hemorrágico. Los síntomas del primero son, según me dijo el médico, dolor de huesos, cabeza, fiebre e insomnio; los del segundo, todo aquello más púrpuras, petequias, equimosis, epistaxis, hematemesis y melena (lo cual suena mucho más peligroso que el simple dolor de cabeza y de cuerpo). Afortunadamente yo tengo del primer tipo, así que estoy tirado en cama cual si fuera el más jodido de los fardos.

Parte de mi recuperación es, por supuesto, ver mucha tele. Las horas pasadas frente al televisor (pues tampoco puedo leer, gracias al gentil dolor de cabeza que me impide cualquier intento de concentración) me han permitido reventarme un montón de competencias en las olimpiadas. Aquí algunas apreciaciones dignas de las más ociosa de las convalecencias:


1. Al día de hoy, México sólo ha ganado una medalla, y es de bronce, y es en un deporte cuya cualidad de deporte me parece francamente absurda: los clavados sincronizados. A quién se le ocurrió que eso es un deporte? No es que demerite el trabajo de Paola noséqué y Tatiana tal (además, un detallazo que Tatiana le dijera "Felipe" y y le hablara de tú al 'Cometín espurio'), no se me malinterprete. Les salió muy bonito su clavado, muy parejito, coquetísimo vaya; pero ¿clavados sincronizados? tanto eso como el nado sincronizado, como algunas cosas de la gimnasia rítmica y el tiro con pistola de aire, mi neurosis no puede considerarlas deporte. Algo parecido, sí, pero no entra en mi categoría de "deporte". Mea culpa. El clavado estuvo bonito.


**UPDATE: otra medalla. Ahora de oro y en Tae-kwon-do. Quejas? no, ninguna. La taquiza que las televisoras le organizan a los medallistas, todo un síntoma de urbanidad.


2. El tipo que se luxa el brazo cargando la pesa despertó mis más terribles miedos. Desde que tengo memoria, me pregunté si eso de doblarse la mano hacia atrás con semejante peso podría realmente pasarle a los pesistas. Por lo demás, tengo una duda seria: es halterofílicos o halterofilistas?


3. China, país organizador, se ha quedado con la mayor parte de las medallas. No sé a ustedes, pero eso a mí me habla de una pésima anfitrionía. Es como aquel concurso internacional de baile que organizó televisa, y en el que ganó el mexicano (referencia: Placer culpable 8 de IZ).


4. Inmediatamente después de la transmisión vespertina de las competencias olímpicas, en tvazteca transmiten "Gladiadores Americanos". Que cada quien forme su opinión, yo me reservo la mía. Jo.

5. Las mascotas chinas no son, a pesar de lo que pueda parecer, las más pobres en carisma de toda la historia de los juegos olímpicos. Aquí (bueno, no aquí aquí, sino abajo) una galería de mascotitas, unas más aburridas que otras, con la honrosa excepción, por supuesto, del picassiano barcelonés Cobi.


Waldi - 72








Amik-76











Misha - 80











Sam - 84











Hodori - 88













Cobi -92












Izzy - 96











Ollie, Syd y Millie - 2000












Athena y Phevos - 04













Beibei, Jingjing, y.. las otras madriolitas chinas - 08










Bueno, creo que es momento de terminar esta serie de agudas observaciones, en parte, por supuesto, porque es una estupidez de post y en segundo lugar porque ya no se me ocurre nada. Además porque el dengue está mellando mi capacidad de análisis, y si no me detengo ahora corro el riesgo de mencionar a las volibolistas de playa, y hasta ahora he resistido bastante bien mis impulsos hormonales.

Paz.

- .

26.6.08

Del mundo en que vivo.


Quien me conoce sabe que el perfil que aparece a la derecha de este post omite una parte fundamental en mi vida. "Vestidito de intachable burocracia... (nota mental: borrar eso; ya no soy burócrata. Viene la etapa de microempresario y bailarín. Jo) bla bla bla Ruffles bla bla cuántica bla bla yo" es un perfil terriblemente incompleto. Podríamos decir incluso, sin el menor temor a equivocarnos, que ese que aparece ahí es otro, uno completamente distinto a este que soy, simplemente por la omisión que subyace en esas oscuras letras. El gran ausente: los videojuegos.

La mujer que ha de ser el amor de mi vida, todos lo sabemos, habrá de conquistarme con frases tan ardientes como "Mi vida, que sexy te ves cercenando a ese Locust con tu motosierra" o "Mi amor, quieres que Zelda y yo juguemos con tu nunchuck un ratito..?". Algo así.

Sí, ese es mi lado geek.

A veces, cuando el weirdo se apodera de mí y no tengo a don Silvio, mi exorcista preferido, a la mano, no queda otro remedio que jalar con don Mario a sacar de broncas (otra vez) a la Peach, o convertirme, por enésima vez, en Eric Johnson y tocar, por enésima vez, su Cliffs of Dover con 94% de exactitud.

[Eso sin contar los líos psicológicos de los crossovers de Marvel, el chinguete de megapixeles que quiero en mi próxima camarita (no es que no te quiera, mi LuMmix, pero tú sabes...), las madrecitas coquetas que le meto a la lap y, por supuesto, la raquítica pensión alimenticia de este blog]

Pero bueno, no nos desviemos; el objetivo de este post era otro, ya les platico: parte de mi vida como gamer irredento es, por supuesto, la eventual adquisición de revistas especializadas en el tema de los jueguitos. Hojeando alguna de ellas ayer mismo, me encontré con la avezada colaboración de un camarada bloguero que hace una aguda y no menos audaz disertación acerca del pandemónium que se desataría si todos tuviéramos "acceso a la educación", y no existiera la mano de obra barata. Este tío me recuerda a la palabra corcho, no sé por qué.

Copio y pego. Disfrútenlo:

"
Apr 3



El otro día estaba viendo un pequeño reportaje en un noticiero donde se hablaba sobre las oportunidades que se dan a los estudiantes de buen nivel y bajos recursos para poder reducir el rezago educativo.

Lo cual me pareció muy bien, hasta el momento en el cual me di cuenta de que la lucha contra la distinción de clases, como en este caso es el derecho a ser educado y poder subir de nivel socioeconómico, es tan imposible de ganar como la lucha contra el crimen y de verdad creo que no todo el mundo estaría de acuerdo en que se ganara.

No me malinterpreten, es bueno que todos en el mundo tengan acceso a una educación. Pero no todo mundo puede o debe tener acceso a una educación profesional en el sistema económico en el que vivimos y eso es simplemente triste.

Vamos se preguntaran, ¿para que necesitamos gente inculta en el mundo? pues fácil, una persona sin formación profesional cobra menos y puede tomar trabajos que no necesitan una especialización en una universidad, los conserjes, taxistas, secretarios, jardineros, tenderos, cajeros etc. simplemente no existiría. Lo cual seria un serio golpe a nuestro estilo de vida. Pues ningún bogado querría tomar uno de estos puestos habiendo dedicado tiempo y dinero en una carrera.

Muchos dirían que algún día esas labores mundanas ni siquiera serán de la incumbencia del ser humano, pero si tienes una enorme fabrica de coches manejada por robots y dejas desempleados a los humanos, ¿Quién tendrá dinero para comprar los coches? Con la población como está este tipo de lujos solo dejarían a una enorme cantidad de personas sin ningún trabajo que desempeñar., aún mas de los que existen hoy en día.

Tal vez muchos dirán que ya hay muchos profesionistas que toman este camino, y tienen razón pero son una población menor. Lo malo aquí es que si todos creemos que podemos llegar a la cumbre del mundo por nuestra preparación y alguien nos advierte que esta ya esta ocupada y solo podemos quedarnos en las faldas eso solo crearía mas estrés en la población de puestos de bajo salario, pues sus verían sueños hechos pedazos. Imagínense la tasa de suicidios, se iría por las nubes..

Y que hay que advertirlo mucha gente cuando no pudo tener acceso a la educación se da a la idea desde muy temprano que nunca llegará a la cima y así pueden acoplarse a una vida más sencilla.

No digo que no debemos luchar por lograr que todo el mundo tenga educación, solo digo que no vivimos en un sistema que deje que todo el mundo viva en la cima de la montaña y la verdad si aplanáramos la montaña la vida seria muy aburrida. Si queremos mas igualdad en nuestro mundo, debemos dejar de pensar en nosotros como superiores a otros (¿Socialismo?). De todos modos no hay mundo perfecto.
"

Cómo lo ven? Todo un luchador social, qué no?
.

PD. Y sí: la expresión camarada bloguero fue empleada a propósito.
PD2. La palabra 'Locust' y el título de la entrada del camarada son links, por aquello de que quieran mayores referencias. Gracias.