1.2.09

Del 27 de enero de 2059

Alguien ha leído Recolectivo? muy probablemente sí. Es uno de esos experimentos blogueros en los que un montón de camaradas, algunos con tufos de literato, otros nomás por gusto, afinan teclado y escriben semanalmente sobre un tema determinado, impuesto por el ejercicio mismo y distinto, como ya dijimos, cada semana.

(Que pinches bolas me hago explicando las cosas... y así quiero que entiendan lo de los engarces sinápticos... mierda... a ver qué sale)

Bueno, pues el último tema elegido por los arriba mencionados es uno en el que imaginan que deben escribir un post el mismo día en que se impuso el ejercicio, pero cincuenta años después. Esto es, el 27 de enero de 2059. Este ejercicio me llamó la atención como sucedió con otro en otras circunstancias, en otro experimento colectivo con -casi- los mismos participantes. Aquella ocasión mandé mi escrito pero por razones de quéséyo no fue publicado. Ahora sólo les tomo la idea, y ojalá que quien la haya propuesto no se enoje si por ancas del destino lee esto. Que lo vea como un... eh... homenaje o algo así.

Acá va:


"

Hoy contamos tres semanas de que murió mi abuelo. El mismo día en que nació, pero 77 años después. Dejó su testamento albergado en el recorder. A papá le dejó un prisma de carbono divertidísimo que perteneció a su propio padre; es decir, a mi bisabuelo. A Anil le dejó un difractor fotónico viejo, de los que sólo tenían tres colores, y la muy goleta está encantada con esa porquería. Se dedica a holografear todo el día, y mamá está desesperando. A mí, en cambio, me heredó algo mucho mejor: el engarce sináptico de un montón de cosas de su vida. Maura dice que para qué sapos quiero toda esa info vieja, que qué desperdicio de celdas; la verdad es que no lo sé, pero el regalo me ha encantado. Sólo conozco a dos personas que recibieran un engarce: una es la mayor de los niños Coperani. Su papá le dejó la información de su empacadora de soylent, cosas financieras o algo; la otra es Fatua, por cumpleaños le engarzaron los recuerdos de un viaje que hizo su abuela a Buenos Aires antes del cráter. Dijo que era una ciudad hermosa.

Acudí a Fiat Lux, la clínica en que mi abuelo dejó la info. El neurotecnista me vio algo nervioso y explicó en qué consiste el proceso, tranquilizándome. Resulta que la persona a, suponiendo mi abuelo, se somete a un proceso de Decodificación, extrayéndole cierta información específica directamente de la corteza cerebral; esos recuerdos se procesan en el automa por tres pasos: "Conversión" "Recodificación" y "Encriptamiento". Con eso, la info sináptica se guarda en el automa de la clínica hasta que el sujeto b, así yo, se somete al último paso, el de Germinación, generándose en su propio córtex recuerdos artificiales directamente copiados del sujeto a mediante pulsos electromagnéticos. Voilá! Recuerdos nuevos. El neurotecnista dijo que esa info se elimina inmediatamente del automa de Fiat Lux, para evitar más calcas.

No sé cuánto habrá ahorrado el abuelo para cubrir los gastos de un engarce sináptico. Es carísimo; al menos serían trescientas mil umas, considerando la cantidad de info que almacenó. De cualquier modo mi Germinación fue rápida y no dolió. El neuro advirtió que no debía forzar recuerdos, que aparecerían en un periodo no mayor a tres días, partiendo de hoy. Salí de la clínica y tres veras más adelante el primer recuerdo sorprendió: un sistema de bitácoras arcaico, alojado en el Internet (el antecesor de nuestro Multivac) en el que mi abuelo escribía cosas personales bajo el seudónimo de LuMmo. Cuando "recordé" su seudo y lo asocié con su nombre, reí. Busqué el sistema de bitácoras "Blogger": cerró en '38, aunque con algo de hackeo básico aún se puede alojar la info en su sistema (servidor, le llaman). Además, el abuelo tuvo el detalle de heredar su 'contraseña' (un sistema bobísimo basado en cifrado de algoritmos con el que protegían la info, antes del mapeo arterial, e incluso previo al reconocimiento vocal). El abuelo era tan obvio y tan impredecible a una vez, que ya estoy ansioso por que "caigan" (decía él) los demás recuerdos. Veremos qué pasa. Seguimos informando.

Y homenajeando al abuelo muerto:

- FaMmo.

"


Ahí se acaba el cuento. Está medio "acá", pero la verdad me divertí mucho escribiéndolo. Es divertido hacer un homenaje póstumo a uno mismo. Catárticamente recomendable. Ahora son las 4 de la mañana y debo levantarme en hora y media, así que sólo me resta decir que espero comentarios.

Ahora sí, yo:

- LuMmo.

26.1.09

De la emancipación descafeinada.

Hay un chiste que hace poco me contaron. No ejemplifica precisamente el caso, y honestamente es malón, pero who cares? de todos modos lo voy a contar:

"Dice uno al otro:

- Oiga, compa, que lo dejó su señora..?

- No, compa. no me dejó. Yo me quedé."

La idea es esa; me explico: Por estos días estaré cumpliendo los tres años en que la vida volcó completamente (mi vida, por supuesto, no sé la de ustedes) y sin aviso. Recién saco la cabeza a respirar, a entender en qué estoy nadando, y un nuevo tumbo me apendeja todavía más. Hace tres años dejé a mi gente, mi casa, mi mundo, acompañando un proyecto entonces ajeno, que a fin de cuentas hice propio. Hoy, más cínico y un poquito más curtido, pertenezco de lleno a ese sueño. Mi gente, la de allá, se va diluyendo. Otros tantos quedan; y de esos, varios frecuentan estas letras. Mi casa está a buen resguardo para cuando regrese, con sus poquitos metros cuadrados y su vista imponente de la ciudad. Mi mundo, por otro lado, es el problema.

Hace tres años llegué al exilio acompañando a mi madre. Fue por ella que mi mundó mutó en esto que es hoy. Todos dicen que ha sido una aventura. Yo no estoy tan seguro. Uno no puede vivir dentro de una aventura, porque, por definición, una aventura es ocasional, no? Mi hermano se quedó allá, cuidándose y modelando su propio mundo. Aventura o no, esto es lo que hay.

Anoche, mi madre regresó y yo me quedé. Mucho, muchísimo menos solo que cuando llegamos aquí, cuando nomás nos teníamos nosotros, pero solo a fin de cuentas.

Por acá han pasado muchas cosas. Me parezco al que fui, pero no tanto. Cuentos como aquel en que un niño se enamoraba de la luna, y que al final el niño terminaba de microempresario, o el de los pájaros que cambiaban de color de madrugada, pero sólo cuando escuchaban ciertas canciones, o el del tipo que besaba sin cerrar los ojos, o el francés y la burocracia; todos han sido tan reales como el que yo digo ser. El exilio es, muy a mi pesar y sin dramas, mi mejor amigo.

Este post iba a hablar de la emancipación. Por eso le puse el nombre primero. Acostumbro hacer eso, primero pongo el nombre del post y después desarrollo la idea. Hoy me salió mal, pero decidí no cambiarle el nombre. Retomo: Este post iba a hablar de la emancipación, de sus virtudes, de la adolescencia tardía y la reconciliación con haberme quedado atrás (por si alguien necesitaba una explicación de por qué coño puse el chiste malo del principio), pero mejor aquí lo dejo.

- LuMmo.

20.1.09

De la de la sonrisa inocente.

Cayó por accidente en mi vida. Nunca por error: por accidente. Si los accidentes son parte del plan macabro del destino para salpimentarnos la vida, o si son las liebres que se le escapan, no es cosa, por supuesto, que yo defina. Soy sólo yo, como siempre.

De lo único de lo que sí alancé a enterarme fue de los dedos entrelazados. Imaginen la sorpresa cuando de repente, al voltear, encontramos en el lugar que históricamente correspondió al cinismo, a la soledad o a la promesa sin semilla, una sonrisa que sólo ha de ser descrita en escrupuloso diminutivo. ¿Qué hace esa mano engarzada a la tuya? ¿a dónde va? ¿sería mucha molestia si me repite su nombre, tan gentil sería? ¿no vio un destierro por aquí, no se habrá sentado en él?

Y del desconcierto a la cobardía hay un suspiro; de la cobardía a la estupidez, aún menos tregua. De pronto me vi siendo héroe y amigo, confesor, maestro, amante y sueño curtido a mano. Tan absorto estaba en complacer su sonrisa, que descuidé mis dedos; de ellos (y aún no comprendo cómo) hizo un refugio para los dos.

¿Sabes a qué juegan dos niños encerrados a piedra y fuego en su refugio compartido? Yo recién lo descubrí: a todo lo que les toque la imaginación. A veces es fácil (y a fin de cuentas tanto o más válido) no entender nada, sobre todo cuando frente a ti tienes el deber de trazar, con líneas de chocolate, la cartografía entera de una espalda, hallando por supuesto la geodésica entre un escarpado coxis y una nuca hipersensible.

- LuMmo.

10.1.09

De los chistes.

"¿Cuál es la diferencia entre un optimista y un pesimista?

...

El optimista cree que no hay un mundo mejor que éste.

El pesimista no lo cree. Lo sabe."


- LuMmo.

7.1.09

De la muerte de la esperanza.

Esperó. Esperó mucho.

Una tarde, la menos pensada, la vio tirada a media calle. Estaba débil, sucia, enferma y definitivamente no había comido en mucho tiempo. Él no pudo menos que alegrarse de verla así, tan sombría. Si las cosas seguían como hasta entonces, la esperanza se le moría cualquier día de esos. No faltaba mucho. Era cosa de horas; un par de días a lo más. "La esperanza muere al..." eh... Puta madre.


- LuMmo.

4.12.08

De la mnemotecnología.

Acabo de hacer un repaso a todo el blog. Lo leí completito; tenía tiempo libre y no quería leer ni ver tele ni jugar Xbox ni esas cosas que hace uno en horas muertas.

Alguien me creería si le dijera que no recuerdo haber escrito nada de eso?

- LuMmo.

10.11.08

De la protesta.

Escribo este post desde la fila provocada por los maestros a la entrada de Chilpancingo. Llevo alrededor de tres horas aquí, y no veo posibilidades de salir, ni pa'trás ni pa'delante. Estos hijos de su reputísima lideresa sindical le rompen los ideales socialdemocratoides (y las gónadas) a cualquiera.

- LuMmo.

PD. Pronto, una 'sesuda' disertación al respecto. O no. No me crean, que tal vez sólo habla el hartazgo.

24.10.08

Del anecdotario VII.

- "En este momento decido dejar de amarte"

La palabra 'amarte' sólo la intuí; culpa de la inexplicable tormenta que acribilló el techo de la casa en el momento preciso en que sentenciaste olvido.

Cómo lo haces?

- LuMmo.

21.10.08

De la lógica elemental II

¿Sabes qué es lo mejor de vivir en un mundo esférico?

Que si camino

     y camino

          y camino

               y camino

                    y camino en línea recta,

el lugar más lejano al que puedo llegar está justo

detrás de mí.

- LuMmo.

9.10.08

De los cumpleaños y la vida.

. ["Cuando a los cuatro años me quedé encerrado en el ascensor de la casa, mi padre bajó corriendo cuatro pisos para que yo pudiera sentirle cerca en cada instante, para que en cada uno de los pisos yo pudiera oír su voz tranquilizadora al otro lado de la puerta del ascensor. Pero ahora, junto a la puerta de aquel despacho, sentí que las cosas habían cambiado un poco. Ahora sí, mi padre me dejaba solo, solo en el ascensor..."

Psiquiatras, psicólogos y otros enfermos. Rodrigo Muñoz Avia]

Hoy hablé con El Ingeniero. Siguiendo rigurosos el patrón de mi nombre/nickname, el ingeniero debería llamarse FeMmo, pero se lee ridículo, así que lo dejamos en pá.

Pasa que hoy es su cumpleaños. Cumplió 52 "y no me lo recuerdes" dijo. Es un jovencito.

Sabes? pienso regalarle el mismo libro que te regalé a ti. 'The gods themselves' se llama en inglés, que es como se lo pienso regalar. No es que él sepa inglés; lo está aprendiendo. En la empresa donde trabaja lo obligan los gringos. Además es una edición viejísima que encontré en una librería de viejo. Ah, y es su libro favorito. Ya lo leíste? es una maravilla. También es uno de mis favoritos.

A veces es una mierda parecerse tanto a él. Sobre todo porque no sé a quién (o a qué) me parezco. Yo no conozco a mi padre. Cuando me enojo, caigo en cuenta de que lo peor que podría hacer sería conocerlo. Su apellido es mi retina; nuestro nombre (compartido), sello a contrarecibo de nuestros gestos iguales. La paradoja (por demás de mal gusto) es que mientras más me alejo de sus patrones, de su herencia, menos cómodo me siento.

Hoy le conté de ti, de mí, del nosotros que ya no conoció, y de este nosotros precario en que paso las tardes recostado. Él me habló de mis hermanos. Es curioso que los llame así; y más curioso recordar que no sólo comparto sangre y apellido con Mi Hermano, el de a de veras, sino con aquellos niños a los que llevó al psicólogo porque tenían problemas de noséqué y otras cosas.

Lo demás es lo de menos. El Ingeniero cumplió hoy 52 otoñitos, espero que bien llevados, y corra este cariño del mayor de sus hijos, su único tocayo. Vaya, de su igual.

- LuMmo

De los viejos encargos.

Ya vi Closer.

No sé qué me querías decir cuando me pediste que la viera... pero me puso triste.


- LuMmo.

6.10.08

De las buenas noticias...

Habitualmente, las palabras recorren un caminito sencillo e inocente: oído-nervios-cerebro, y hasta ahora eso había funcionado bien.

Ayer, tres de tus muchas palabras tomaron ruta propia; "Ya tengo 'moreliano'" dijiste. En nuestro lenguaje, el tuyo y mío, 'moreliano' significa alguien a quien querer.

Aterrizaron suaves al oído. Cuidaste el volumen, el tono, la intención; no dejaste detalle al azar. Respiraste en el momento justo en que había que hacerlo, cerraste los ojos y disparaste.

Una voz después, tus tres palabras recorrían mi espalda hasta la punta del coxis; se alojaron ahí más de lo esperado, de lo deseable, y al final se disolvieron. Creí que el problema terminaba sin muchas bajas, pero sucedió que justo en ese momento, una corriente que venía de la femoral pasaba por ahí, y arrastró, venas mediante, tus palabras de regreso a la caja torácica, lugar donde han estado intoxicándolo todo desde entonces.

El resto de la tarde, cuidaste quirúrgicamente cada palabra, sonrisa, parpadeo. Muy considerado de tu parte. Sé de cierto que es muy difícil y sumamente ingrato. Yo mismo lo hice cuando te enteré de la moreliana que ocupa muchas de mis sonrisas. Tu turno de equilibrar el tablero.

Esta obligación de desearte suerte es, a pesar de mí mismo, un placer. Me da gusto; aún tras la garganta anudada, lo cierto es que me da un gusto inmenso por ti. Mereces ser (más) amada por los que te tienen al alcance de la mano. Habiendo inventado un lenguaje propio cargado no sólo de palabras, sino de gestos, pactos y silencios, incluso nuestro olor es una pista, y ayer que te vi supe que estabas contenta. Somos un matrimonio viejo, lleno de historias viejas y de costumbres viejas y de mañas viejas, y de un amor sabio, aunque al salir de casa nunca recuerde a dónde iba.

Vive feliz, que de este lado las cosas siguen como hasta ahora. Sigues siendo todo lo que fuiste, y sé ser lo que te he sido siempre.


- LuMmo.

3.10.08

"Hay tanto que decir y tan pocas ganas de decirlo..."

Defendí que el mundo no era más que un montón de consecuencias entrelazadas, que a veces tomaban el rostro de azares y otras sólo un goteo de buena suerte.

Hoy moría este blog.

Debe ser una mierda que la fecha de tu ejecución coincida con la de tu cumpleaños, pero así le iba a pasar al pobrecito. Hincado en el patíbulo, soplaba su segunda velita mientras imaginaba su encabezado de rana rodando por el suelo.

Cerca de la hora fijada para la ejecución, llegó lo que jamás habríamos anticipado: una orden de clemencia apuradamente escrita en una servilleta, de mano de alguien que jamás habríamos imaginado que otorgaría tal documento.

¿"Y qué (o cómo) se supone que escriba"? A toda respuesta un "No me obligues a obligarte". Esas palabras fueron tan absurdas, divertidas y amenazantes que prefiero mantener el blog un rato más, mientras descubro qué quiso decir quien firmó la servilleta. Pura precaución.

Lo demás, sin novedades.


- LuMmo.

26.9.08

Del perro persiguiendo su cola.

Si yo tuviera un terapeuta podría decir lo que él dice cuando me quedo sin argumentos en las conversaciones sofisticadas.

-LuMmo.

31.8.08

Réquiem por un gran hombre.


No es esto una apología; no me atrevería. Es sólo el sencillo reconocimiento de alguien que cree en lo que usted creyó.

Hace unas horas escuché una frase, don Gilberto, y la dijo mi madre, a quien usted apreció, y de quien yo aprendí a admirarlo: "Si yo pudiera elegir el día de mi muerte, sería el mismo en el que el país entero se uniera por una causa"

Descanse. Se lo merece.

- .

22.8.08

Del camino de regreso.

"Si yo pudiera de donde estoy hacerte venir..."
No. No te has ido.

El problema es más grave: corrí a esconderme, y lo conseguí. Ahora, el escondite fue tan bueno que no sé dónde -carajos- me dejé.

.

De cuando fuimos hogar.

Le pedí no hablar del olvido. Por favor, le dije; sólo hoy. A ella le pareció bien el cambio.

Rondamos otros temas, muchos; cada uno más inerte que el anterior. Al final nos dimos cuenta: no había nada que decir. Lentamente surgió el olvido, y nos descubrimos de vuelta en casa. Mutua bienvenida; los olores familiares despistaban al azar.

Éramos nosotros

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14.8.08

De la fiebre amarilla.


Con la novedad de que tengo dengue.

Para los que no estén familiarizados con las afecciones tropicales, les explico: el dengue es una enfermedad que transmiten los mosquitos mediante su picadura. Existen dos tipos de dengue: el común y el hemorrágico. Los síntomas del primero son, según me dijo el médico, dolor de huesos, cabeza, fiebre e insomnio; los del segundo, todo aquello más púrpuras, petequias, equimosis, epistaxis, hematemesis y melena (lo cual suena mucho más peligroso que el simple dolor de cabeza y de cuerpo). Afortunadamente yo tengo del primer tipo, así que estoy tirado en cama cual si fuera el más jodido de los fardos.

Parte de mi recuperación es, por supuesto, ver mucha tele. Las horas pasadas frente al televisor (pues tampoco puedo leer, gracias al gentil dolor de cabeza que me impide cualquier intento de concentración) me han permitido reventarme un montón de competencias en las olimpiadas. Aquí algunas apreciaciones dignas de las más ociosa de las convalecencias:


1. Al día de hoy, México sólo ha ganado una medalla, y es de bronce, y es en un deporte cuya cualidad de deporte me parece francamente absurda: los clavados sincronizados. A quién se le ocurrió que eso es un deporte? No es que demerite el trabajo de Paola noséqué y Tatiana tal (además, un detallazo que Tatiana le dijera "Felipe" y y le hablara de tú al 'Cometín espurio'), no se me malinterprete. Les salió muy bonito su clavado, muy parejito, coquetísimo vaya; pero ¿clavados sincronizados? tanto eso como el nado sincronizado, como algunas cosas de la gimnasia rítmica y el tiro con pistola de aire, mi neurosis no puede considerarlas deporte. Algo parecido, sí, pero no entra en mi categoría de "deporte". Mea culpa. El clavado estuvo bonito.


**UPDATE: otra medalla. Ahora de oro y en Tae-kwon-do. Quejas? no, ninguna. La taquiza que las televisoras le organizan a los medallistas, todo un síntoma de urbanidad.


2. El tipo que se luxa el brazo cargando la pesa despertó mis más terribles miedos. Desde que tengo memoria, me pregunté si eso de doblarse la mano hacia atrás con semejante peso podría realmente pasarle a los pesistas. Por lo demás, tengo una duda seria: es halterofílicos o halterofilistas?


3. China, país organizador, se ha quedado con la mayor parte de las medallas. No sé a ustedes, pero eso a mí me habla de una pésima anfitrionía. Es como aquel concurso internacional de baile que organizó televisa, y en el que ganó el mexicano (referencia: Placer culpable 8 de IZ).


4. Inmediatamente después de la transmisión vespertina de las competencias olímpicas, en tvazteca transmiten "Gladiadores Americanos". Que cada quien forme su opinión, yo me reservo la mía. Jo.

5. Las mascotas chinas no son, a pesar de lo que pueda parecer, las más pobres en carisma de toda la historia de los juegos olímpicos. Aquí (bueno, no aquí aquí, sino abajo) una galería de mascotitas, unas más aburridas que otras, con la honrosa excepción, por supuesto, del picassiano barcelonés Cobi.


Waldi - 72








Amik-76











Misha - 80











Sam - 84











Hodori - 88













Cobi -92












Izzy - 96











Ollie, Syd y Millie - 2000












Athena y Phevos - 04













Beibei, Jingjing, y.. las otras madriolitas chinas - 08










Bueno, creo que es momento de terminar esta serie de agudas observaciones, en parte, por supuesto, porque es una estupidez de post y en segundo lugar porque ya no se me ocurre nada. Además porque el dengue está mellando mi capacidad de análisis, y si no me detengo ahora corro el riesgo de mencionar a las volibolistas de playa, y hasta ahora he resistido bastante bien mis impulsos hormonales.

Paz.

- .

4.8.08

Del más pequeño de los mares.

Anoche lloraste.

Te vi disolverte en tu llanto, asustada.

Desesperado, traté de hacer de mi voz un recipiente que te contuviera, pero el daño estaba hecho. Lo vi en tus ojitos suplicantes: sabías que era inevitable, y yo lo sabía más. Por una fisura en el silencio te me escurrías, y al final de todo manchabas al mundo de ti.

Luego lo supe: no era yo tu llanto, sino tú misma. Eras tu tromba. Caías en gotas que asilaban huérfanos y movían montañas. Eras tú derritiéndote; eras el charco de tu nombre.

Pasado el diluvio, navegué un rato por tu llanto. Exploré. Resbalaba por mi espalda una gota de destino.


- LuMmo.

(No hay otra manera de decirlo. Al menos no la encontré)