12.12.07

De mis veinticinco a sus doce.

- La bronca es ésta, Don Segismundo: el camarada está viviendo e-xac-ta-men-te lo mismo que yo, pero desde la contraparte. No puedo permanecer neutral viendo que otros chavitos van a pasar lo que yo pasé.

- Y quién chingados te crees tú para evitar que los demás sufran lo que tienen que vivir?

- ...

('ta madre. Otra vez ganó)


- LuMmo.

6.12.07

De la filosofía de baño.


¿Cuál es la excepción a la regla de que toda regla tiene una excepción?


-LuMmo.


PD. ( 'ta madre.. en lo que desperdicio el cerebro... en lugar de estar matando mutantes espaciales en el 360.)

4.12.07

De Metatextos.

Andaba rondando la página delblogueroantesconocidocomoHuevo Luis, y hallé entre sus posts uno que hacía referencia a Metatextos, un ejercicio de escritura coquetón y que suena divertido. Ya dentro de la página, el primer ejercicio consistía en escribir, en 300 palabras o menos, algo que hiciera referencia a los zombis. Leí algunos francamente geniales y me dieron ganas de entrarle. Aquí mi primera participación con este bisne.

Por cierto, según las reglas, este primer texto se va a una ignominiosa zona de la página denominada, tentativamente, "Atrasados", debido a que hace ya varios días que se cerró el primer tema y yo apenas me enteré. Mbú.

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"
Cerebro escarchado.


Si usted compra el cerebro en supermercado, busque que ya venga precocido; esto facilitará el proceso y acortará los tiempos de cocción a la mitad. Si prefiere comprarlo en cefalería será necesario descortezarlo; una vez limpio, corte por el cuerpo calloso y ponga a baño maría el hemisferio izquierdo. Recuerde que dicho hemisferio es siempre más fibroso, por lo que habrá que dejarlo por espacio de quince minutos a fuego bajo antes de colocar el derecho. Una vez hecho esto, puede usted probar la consistencia con un tenedor: si la superficie es suave, y la coloración se ha tornado rosada, entonces coloque dentro de la cacerola también el hemisferio derecho. Este proceso conservará sus propiedades nutrimentales, y el sabor no se perderá por el gratín.


Cuando se hayan cocido ambos hemisferios por alrededor de veinte minutos a fuego medio, colóquelos en una bandeja previamente aceitada, y cubra con una sábana de queso mozarella seco. Esparza pimienta y orégano, y métalo a un horno precalentado a 200 grados durante veinticinco minutos.


Para la salsa de médula únicamente es necesario licuar media taza de sustancia gris con un cuarto de taza de jugo de limón, unas gotas de salsa inglesa, dos cucharadas de consomé de pollo en polvo y vino blanco.


Para la presentación, corte el cerebro en rebanadas uniformes de un centímetro y báñelas con la salsa de médula. Acompañe con cebollines asados, y un arreglo de vértebras formando una flor. Una ramita de cilantro favorecerá el color del platillo.


Bon appetit!

(Receta tomada de la revista Bistro Ghoulmet, No. 74, pag. 19)

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-LuMmo.

2.12.07

De las almas gemelas.

Son las 06:13 cuando comienzo a escribir esto. No supongo siquiera la hora en que termine.

Va amaneciendo en este concreto que a veces siento mío, y otras me escupe en cara su ser ajeno.

Desmadrugados y madrugadores nos vamos mirando las palideces mutuas. Nos reconocemos. Ya sabes que yo, aunque quisiera -que no quiero- nunca podría pertenecer al segundo grupo.

Sucede, hermanita, que te voy pensando. Entre los destellos de sol nuevo y las penumbras de los parpadeos (cada vez más inclementes, más prolongados) me obligo a sostenerte en la memoria y, por fuerza de la disciplina que no tengo, me ordeno que hoy voy a mirar amanecer.

Entre tú y los despertares, el hilo conductor es sencillo: tú y yo, hermanita, tenemos deudas. Una es ver un amanecer juntos.

Recién me entero que estás más lejos de donde te dejé la última vez. Mucho más lejos. Muchísimo. Recién me entero que ya comenzaste: que ahora sí, sólo es cuestión de tiempo para que dejes caer una pluma en cada rincón de este pinche mundito de maravillas.

Cuando nos conocimos, te acuerdas? Todo pintaba más claro, no sé... más inocente. Nosotros mismos lo éramos. Todo estaba mucho más blando, y jugábamos a no dejar una mano al azar, o a mostrarle nuestro juego al destino con la firme convicción de que nunca pasaba nada; de que el egoísmo infanticida nos sacaría a flote. Dios no pintaba en nuestros lienzos porque sus tonos eran ocres y marrones, y tú y yo exprimíamos los mismos ataúdes para sacarles el color que llevaran dentro. Mira que me hiciste feliz.

Recuerdas nuestro rincón? nuestra isleta privada en la que hubo siempre queridos náufragos que iban y venían, pero nunca cayeron en la complicidad que sólo dos gemelos y su hermanita mayor menor podrían tener... Que maravilla escribir esto en plural.

Cómo fue que nunca nos confundimos? Yo lo intenté, lo sabes; y tu ingenio capoteó mis intenciones con tal elegancia que decidí quedarme contigo. Y después, el beso. Te acuerdas del nosotros en aquella madeja, convencidos por siete segundos de que podríamos ser algo más que tú y que yo? Lo que sospecho, mujer maravillosa, es que siempre lo fuimos.

Un día dijiste: "Y tú me hablas de libertad? si tú eres el principal esclavo de tus propias convicciones". Si yo hubiera sido el destinatario de tal sentencia, habría revirado diciendo "Yo no tengo convicciones". Pero luego te pienso, hermanita, y me hallo la grata sorpresa de que de pocas cosas estoy tan seguro como de ti.

Recién me enteré, ya te decía, que sobrevuelas otras latitudes, y nada, en mucho mucho tiempo, me ha hinchado más el orgullo. Mi almita gemela ya despegó.

Te quiero.

- LuMmo.

PD. Ya amaneció. Ya es hora de meterse a dormir.

22.11.07

De lo que soy.

De lo que fui, la erosión se va ocupando.

Ahora que una voz detrás de mí me obliga a voltear,
que duermo sin vicio,
que olvidé el pan para abrir camino,

ahora que maté a tiros las revanchas,
y los recuerdos son genios embotellados, a dos por diez;

cuando más necesitaba un (suspiro, candado, eslabón, horizonte)
mientras mis huellas demolían palabras,
y el eco rebotaba en los pulmones
(¿gritos a mí? saca boleto)

no estuvimos.

Cuando soy sin apellido,
como hoy, como cuando paso por debajo de las puertas;
me encuentro con dos conclusiones inamovibles:

Mi pasado va tirando aceite
(y la invisibilidad también es un superpoder)

-LuMmo

15.11.07

Debo regalo.

Martes 13: ni te cases ni te embarques... meh!
Nomás tú podrías haber nacido un martes trece de noviembre, y estar orgulloso de ello.
Para mí, el mejor día de mi vida:

Feliz cumpleaños.

-Yomero.


PD. "Hoy es jueves, dijo el martes..."

13.11.07

De la Poetoidesía (2da. y última parte)

Escribíamos hace no mucho sobre las bondades de la poetoidesía como sustituto del azúcar. Los sustitutos de azúcar previenen la diabetes, pero provocan cáncer. A final de cuentas, todos somos mortales, y aquellos tiempos no fueron la excepción. La poetoidesía se murió de cáncer:

Más o menos cada tres semanas, el nunca bien ponderado Coyoacán (sí: sé que es un lugar común, pero who chingados cares?) recibía la visita de este grupito de raros ataviados en sus mejores disfraces, inmersos en una ciudad en la que lo que menos escasea son los raros enmascarados. Ante la mirada broncínea de doña Frida, seis o siete de los nosotros de entonces nos reuníamos a desnudarnos un rato ("es metáfora, Miguel") y despistar al mundo con sopitas de letras.

Lufemol, que para esas épocas ya estaba agarrando color y hábitos alimenticios, se topó por esas épocas con quien fuere alguien que le diera motivos, y quien le mostrara, huellas mediante, el camino que llevaba a un lugar que, luego supo, se llamaba Destino. Al menos eso cuenta con un cigarro en la boca, ahora que lo entrevisto para hacer esta burla de crónica.

Los cófrades virtuales que nacimos con el proyecto éramos varios. Ahora mismo, y a riesgo de omitir a alguien importante, recuerdo que en la primera camada de poetoides vendría Luna_Ella, el maese Abdiel, el Moro antes de Jorrick, la maravillosa -punto- Isa Zapata, la Skene -ya veo venir los chingadazos-, Frida Cósmica en su periodo dada, quien acercaría a Cynthia (primera madre de poetoide sXXI), el yononacíparamar Saúl, Maggie y el buen Zombie; poquito después el Tocayo de guitarra y lana, la Jica cole de mis quereres y Juanjo Junoy -entre lo público y lo privado: que bruto, que poesía!-, Adma xoxo, y Alejinoquia. El hermanazzo HACS y su faloescatobra del país de las maravillas cayeron ya mucho después, y se volvieron imprescindibles para el simplón que escribe. Muchos otros se asomaron a la ventana; algunos para verse reflejados en el vidrio; otros, para hacer gestos, y algunos más sólo por curiosidad.

Todo se paisajeaba en lindos colores por aquellas épocas. Muchos comentarios, mucha buena letra, saluditos personales, reuniones, tocadas... hasta que el muñequito de pijama roja le habló suavecito a nuestros egos, y el megalómano que todos llevamos dentro se infló y se infló. De pronto, la camaradería tornó en competencia, y las flores y jitomates se petrificaron, descalabrando a más de uno.

Hubo bandos y rehenes, me acuerdo. La cosa más divertida, hasta que ya no lo fue tanto. Una piedra acertó justo en mi columna vertebral, y tras la conmoción, caí en cuenta de que era hora de definirme. Los detalles sobran: mi elección fue salir a buscar cigarros y, de paso, aprender a fumar. Supuse que sería necesario por si alguno de estos días me tocaba entrevistar a Lufemol, y él me ofrecía uno de las muchas cajetillas que usa de pretexto para sentarse a no dormir.

El grupo, los otrora poetoides, está ahora disgregado. La deserción fue masiva. No pienso ni mucho menos haber sido el que los congregara ahí; más bien creo que mi elección fue secundada por quienes querían hacerlo desde antes. Me imagino la escena como si el viejillo que da de comer a las palomas de repente soltara una patada: todos salimos volando en direcciones distintas, y cada cual a su estatua.

Algunos mantenemos contacto. Otros, franca y dolorosamente, no.

Ahora, a varios años de distancia, la propuesta renace. La Poetoidesía en Versión 2.0, con reglas nuevas, origen y caos también nuevos, personajes distintos, circunstancias extrañas y un montón de "cómo crees!?" como parte del nuevo envoltorio. A pesar de mi reconciliada condición de carroñero, la duda surge: ¿Quiero?

La neta, no sé.

"ATTE"

-LufeMmol

31.10.07

... de un tiro." -Segunda y última parte.

"Hijos de puta. Cumplieron"

Cuando se encendieron las luces, y era obvio que el cuarto regreso a escenario había sido el último, fue lo único que acerté a pensar.

Por supuesto, si en mis manos hubiera estado, el nunca malo quinto regreso habría sido nomás el prolegómeno de otros setenta. Bien habría valido la pena deshilar la noche cobrando todos los pendientes que tenían las desvencijadas gargantas de aquellos individuos con este servidor.

Vea usted esto, estimad@ lector(a) de este juguete: En esta esquina, con un vibrato exagerado y una vejez cálida y centelleante, Joan Manuel Serrat!... y en esta otra, con la voz arrugada y portando orgulloso los tatuajes de un pasado bucanero, Joaquín Sabina!


El alucine empieza sonorizado con ambulancias: el anuncio de que Sabina y Serrat desaparecieron un rato y están siendo transportados en ambulancia; por tanto, el concierto se suspende. Es entonces que el ulular se apaga con los primeros compases de un híbrido entre Ocupen su localidad y Hoy puede ser un gran día. A partir de ese momento y hasta las tres horas posteriores, no hay descanso. No al menos para un raro como yo, rodeado de almasviejas que gozan cada jodida palabra dicha, escrita, cantada u omitida por cualquiera de estos dos (bien diría el Joaco) 'cabrones gachupines'. Los placeres van desde los chistes compartidos olvidados a media hechura, las voces enmohecidas o lijadas a fuerza de whisky (sin soda), las canciones con las etiquetas despegadas, las guitarras exquisitas, la compañía, la memoria espoloneada por todos lados... ya el Poema de amor como los Peces de ciudad, o la Lucía que yo conocí disfrazado de alguien más, abrían las coladeras y sacaban del drenaje sus respectivas historias.


De ahí al mentado cuarto regreso, las palabras sobran: Y sin embargo... en Serrat, No hago otra cosa que pensar en ti en Sabina, Contigo en Serrat, Señora en Sabina... y Enemil diafragmas entonando a coro que nacieron en el Mediterráneo, y compartiendo más de cien mentiras que valen la pena.


Las 'ahuevo': Penélope, Y nos dieron las diez, Cantares, Calle melancolía, Aquellas pequeñas cosas, Barbi superstar...


Las sorpresas: Para la libertad, Corre dijo la tortuga, Algo personal, Aves de paso, Tu nombre me sabe a hierba...


Mis deudas personales: Benito, La canción más hermosa del mundo, El sur también existe, Con la frente marchita, Vencidos, Torre de Babel, Piel de manzana, Esta boca es mía, Sinceramente tuyo, La canción de las noches perdidas y el romancito de Curro el Palmo... entre otras muchas.


En resumidas cuentas, un conciertazo el que ahora les presumo. Definitivamente: a estos dos, el mundo les queda chico.

-LuMmo.

29.10.07

De los números en cuenta regresiva.

Solo los vivos no le temen a la muerte. Al resto no nos queda más que cuidarnos de las historias de espantos y las dagas malintencionadas.
Sabes..? Pensaba hoy algo importante, como todo lo que debería pensar y nunca hago:
Si muero mañana, tú lo sabes de primera fuente, me quedo con facturas pendientes. Viajes, historias, palabras, personas, amores, banderas... destino, desidia y miedo mediante, mi balance general se escribe en números rojos y letra de molde. El síndrome de abandono, como tú lo llamas, es un juego al que me gusta recurrir cada vez que el mundo cambia de color.
-Y mi escala cromática anda vuelta loca.-
A ti y a mí esa escala siempre nos vino guanga. Jugamos a recortarla por cachitos y decorar con ella nuestro edencito privado. Sin embargo, ahora que nos llovió en el jardín, y que no hubo más remedio que correr cada quien a su refugio, toca evaluar lo que se mojó en el tendedero.
Paracaídas parecidos a promesas, juramentos de plástico hechos en la última mesa de un antro, o una caja verde repleta de lápices de labios se asoman entre los recuerdos que no tuvimos, aunque eso mismo los disfrace de inolvidables. Las envolturas de los cuentos que no contaste o los buitres silbando las canciones que no canté, son tatuajes de quemaduras en los brazos que no fuimos, en la espalda que cada vez me es más ajena.
Y sin embargo, no hay segundo que no se ilumine de tu voz de tormenta y lluvia calma.
Recién me hacías una pregunta que no entendí, y aún así respondí como el soberbio que me jacto de ser.
Mi respuesta no cambia, pero su intención se dulcifica: hemos sido lo que debimos ser.
Mi gracias es pequeño. No llena la luna entera, pero busqué que la media luna que sí abarca tuviera rigurosa forma de sonrisa, y lo he logrado.
Sé feliz.

-LuMmo.

PD. Y responde el teléfono alguna vez.

Desde la vitrina.

Desde la vitrina, la mariposa entiende. Junto a ella yacen los cadáveres crucificados de otros ejemplares, razas distintas de su misma especie. Mira a los lados sin esperar mayor milagro; ya tuvo tiempo antes, en el frasco, de horrorizarse y aletear desesperada. Ahora está agotada, y sus alas ya están fijas a los costados. Asume su destino resignada, y no le queda más que la absurda esperanza de ostentar el puesto de mejor pieza, mientras va sintiendo entre las alas la presión que le arrancará la vida por el pecho.

-LuMmo.

23.10.07

De los vecinos.

Recién ayer platicaba, café mediante, con Don Segismundo el de los libros. Llegué a su casa como a las seis de la tarde y ya tenía listo el doblexpresso y su purito apestoso, y leía algo que seguramente yo no entendería, y muy probablemente él tampoco. Lo saludé sin reverencias, porque siempre le cayeron mal los lamecuellos, y la verdad es que tampoco creo que sea tan importante como para hacerle tanta caravana. En eso él y yo siempre estuvimos de acuerdo.

En cuanto entré a su casita armada, dejó el libro al lado y se burló de mí. Ya me voy acostumbrando, porque puede llegar a ser mordaz cuando lee algo de 'ese jipi francés'. Córtate ese pelo, Roxanne me dijo, y yo obediente como soy: No y no me jodas.

Siempre ha odiado que lo tutee.

Lo primero que hizo fue recordarme aquel día en que conocimos al tipo que mató a hachazos a la mamá y a la sirvienta, ¿te acuerdas? Ese cabrón sí estaba mal. ¿Cuál? ¿El que odiaba a los cubanos? Sí, ese. Sí, estaba bien dañado, dije. Dejé correr unos segundos, y sólo acerté a disparar ¿Y por qué las mató, Don Segismundo? Él nomás puso cara de obvio: psicosis edípica, my donkey padawan, pero no dijo nada. Bueno, sí dijo: ¿Por qué crees tú que las mató? Y yo pensé ya vamos a empezar con la jodida mayéutica. No lo sé. Supongo que estaba loco.

Se metió el purito apestoso a la boca, y ambos supimos que no era el momento. Sonrió y yo preferí cambiar el tema, así que giré la página. Me encontré con algo más común aunque menos mundano que un paranoico homicida: Oiga, Don Segismundo, fíjese que hay un niño que está haciendo escarnios entre sus compañeritos de preescolar...

A Don Segismundo el de los libros, los problemas terrenales lo apasionan casi tanto como ponerse los calcetines.

¿Y qué quieres que yo haga? Nada. Era solo para hacer conversación. De nuevo, ambos supimos que yo mentía. Lo que quería que le abriera la cabeza a ese niño como si se tratase de una nuez, y diseccionara cada centímetro de su retorcido cerebrito hasta hacerse de las conclusiones más geniales, mismas que tuviera la decencia de vaciar en un informito que él mismo se prestara a leer y explicar para mi escaso entendimiento. Y de preferencia, si no es mucha molestia gracias, la gentil sugerencia de un tratamiento adecuado para este juditas empañalado...

-No voy a hacer tu trabajo, güevón.

Y entonces recordé por qué estaba yo allí: oiga, Don Segismundo, una molestia: ando buscando entre los conocidos un tótem o, cuando menos, un diván que le sobre, porque ando con un sueño atravesado, y ya fui con Doña Frida y con la señora Remedios, la de la botica, pero nomás me lo enredaron más. ¿Será que me tenga ese detalle?

- A ver, espérame...


-LuMmo.

15.10.07

De la mediocridad.

La mierda de todo es que el mundo sigue avanzando.
No esperaría que se detuviera para dejarnos bajar a tomar aire o qué se yo estirar las piernas. Apenas que redujera la velocidad un poco para dejarnos sacar la cabeza por la ventanilla a vomitar el silencio acorazado, pero ni eso complace. ¿Dónde queda la esperanza, cuando somos breves, como silbidos?. Nos desprendemos de nosotros y nos damos ánimos de esto también pasará cuando el gris es absoluto, y lo único compartido son los llantos de los niños.
Lo divertido sería aprender el arte de la cuerda floja, y caminar tambaleante sobre los musgos y su descendencia.


-LuMmo.

19.9.07

De la vocación.

- Traidor.
Alrededor del patíbulo, todos escuchan la palabra que el metal cercenara.
La voz del asesino se ahoga el instante mismo en que es atravesada por la guillotina, y lo que hubo de ser un brillante homicida ahora se desprende en dos trozos de carne muerta e inofensiva. El cuerpo mutilado cae torpemente hacia atrás, como un títere liberado; la cabeza, ya con la mirada cristalizada, sacude la canasta entre los vítores y aplausos de la multitud, empapando de sangre el paño que la acoge.
Algunos eligen sublimar la palabra, y concluyen que el único posible destinatario de la sentencia es el déspota monarca que lo condenara. Otros, en su mística silenciosa, deciden que se refiere a su caprichoso Dios, quien le regalara sus glorias pasadas, y ahora lo tiene de rodillas y humillado frente a toda esa gentuza; los más mundanos, suponen que habla a alguien cuyo rostro se esconde entre el gentío, el mismo que lo entregara a sus captores y asesinos. La mayoría no presta atención a la palabra: están satisfechos con el espectáculo, y despejan la plaza contentos, seguros que se ha hecho justicia.
Sin embargo, sólo uno de ellos comprende la naturaleza sencilla e irónica de todo el asunto: el verdugo, callado por obligación, sabe que el único traidor es él mismo, quien abandonara al gremio para convertirse en un colega asalariado.


-LuMmo.

31.8.07

De las fotos VI

Algunas fotos nuevas.
La LuMmix se lució.
-Bueno, a mí me gustaron..-

-LuMmo.
-Cultura Absolutamente Particular:
Aún no son las 6pm, y ya sobrepasaste tu dosis de perfección de hoy.
Qué se supone que hagamos el resto del día?
(Es viernes. ¿Alguna idea?)







28.8.07

Parte de noticias.

La Gaviota anda desubicada: se va o no se va a Londres.
A mi derecha, una chavita se ríe frente al monitor. Sospecho que coquetea por Messenger.
Anoche hubo un eclipse lunar que, por supuesto no vi. El muy inmoral decidió oscurecer mi mundo a las cinco de la mañana.
Tarzán acaba de cruzar la puerta del café Internet en el que escribo.
Si mis cálculos no fallan, estaremos a unos veintitantos grados celsius. Suficientes para humedecer mi frente sin que se note a simple vista. Son las 21:17.
Me despido de la Maga.
Calderón se reunió con Elvira Arellano, dice MSN News. No sé quién es Elvira Arellano.
Por la mañana, escuché, con beneplácito, la nueva rola de Ismael Serrano. No me encantó, aunque eso no le resta calidad. Mi opinión debe importarle poco a Serrano.
Brain Challenge es excelente.

Sin novedad en el frente.
-Que vida aburrida tengo-

-LuMmo.

9.8.07

Del anecdotario III.

Alguna vez, cuando estaba chiquito y mi hermano estaba más chiquito, y las cosas estaban más sencillas de entender, le dije una frase que él me recordaría años después, mientras platicábamos a la sombra de un árbol que marcaba alguna encrucijada:
- "El que te pone a elegir entre su presencia o la de otros en tu vida, no merece que lo elijas."
Madres.
- LuMmo

19.7.07

De la Poetoidesía (1ra. parte)

Pensé también titular esta entrada como "De Neruda, Poema XX, línea 22"; esto, porque recibí hace unos días una propuesta rara.

Quien no sepa de este servidor de tres o cuatro años para acá, déjeme le cuento la erendirésica historia aquella en que la Red nos hizo varios regalos, todos envueltos en una caja cuya tarjeta sólo decía "Poetoidesía trademark".

Esto es: permítanme contarles la historia de Poetmex, versión 1.0, y desde la perspectiva de este camaleoncito que aún no acaba de jugar.

Comenzaba el tenso 2002 que habría de traernos el encanto de una nueva guerra sin pies ni cabeza, en el que la expresión "las Torres" seguía siendo dramática, y Corea y Japón prometían un mundial épico -que después habría de convertirse en un largo-largo bostezo-. Acá, en los íntimos entresijos de la convulsa Ciudad de México, el caos urbano bosquejaba una (otra) manera de entender la poesía.

Por aquellas épocas LuMmo no existía. Lufemol era un embrión flojeando en la matriz de su mamá (Poetmex), y su papá -Yomero- ni siquiera sospechaba su existencia. Había contracciones y dilatación para que el Mostro fuera parido entre algodón (sí: aquello era un castigo del Señor) y el Little Demiurgo socializaba con Ella y con otr@s álguienes, aunque todavía no terminaba de cambiarnos la voz.

El verbo era sencillo: compartir.

Y departir, ya que el gato andaba encarrerado. El chiste era asumir que la poesía se parece más a un pantalón de mezclilla que a un corbatín de moño.

Las invitaciones a ser parte del asunto fueron personales, me acuerdo. Arbitrariamente, confieso, aquellos cuyas letras me removían el cerebro, las tripas, el corazón o algún otro órgano interesante, fueron convidados a ser parte de la primera oleada de poetoides: un grupito de irreverentes de las letras, en el que Internet fuera un anzuelo común, y que, al paso del tiempo, habría de hacer suyo un rinconcito chilango. A saber: el parque Frida Kahlo, en Coyoacán.

Ahora mismo, mientras escribo esto, entré al grupo a checar su historia. Tenía mucho-mucho tiempo de no hacerlo. Aún no tomo, ni fumo, pero sigo sin hallar la tienda para comprar los cigarros tras los que prometí volver.

Pero lento, que apenas vamos arrancando.

La poesía siempre me fue ajena, como la mujer de otro. Me descalifico de antemano para emitir cualquier opinión sobre forma o fondo de lo escrito por otros. Sin embargo, la idea de arranque del proyectito fue el jugar a enriquecer las letras ajenas, y ser nutrido por prójimo que se animara a hacerla de palero o tirajitomates amateur. La dinámica era simple: uno lanzaba sus letras a un foro público; el pópulo, con antifaz y gorra de quedirán, comentaba sobre la forma, el fondo o las consecuencias de lo ahí expuesto. El poetoide en cuestión recibía comentarios y... pues ya.

(Yo casi siempre me animé al primer bando, el de los guayaberos, aunque debo admitir que no siempre dije todo lo que pensaba sobre lo que escribían otros... la neta, había escritos espantosos -y los de entonces no me dejarán mentir- que ni siquiera resultaban honestos, sino nomás un forzado intento por caer en gracia de los que ahí pululábamos.

Simón: ése es un juicio, pero pasa que, a varios años de distancia, ya no hace falta mentir)

Pero pasaba también que los cófrades a veces se aventaban unas cosas que llenaban el monitor completo. Im-pre-sio-nan-tes. Bastaba leer "Soy apenas intento de mito / como los ángeles cuando emigran..." de la Zapatita para entender que me estaba metiendo entre las patas de los caballos. "Cavamos con el cuerpo tumbas sobre la cama para estirar el tiempo inmóvil de sábanas, cobijas, almohada y un televisor que amortigua la herida con pequeñas dosis de tragedias lejanas.." decía un admirabilísimo Juanjo Junoy, y sus comentarios sencillos y quirúrgicos, contrastantes con la joya de sus metáforas, dejaban un indeleble caminito de migas de pan para seguir. Ella, por supuesto, brillaba ("distribuirte equitativa y ancestralmente entre mis muslos transparentes, abiertos por tus colores..." o "de tu voz deseo los pliegues ocultos / De tu voz los minerales instintos que te componen para mi cuerpo callado... suplicante.") como siempre lo hace. Lo iluminaba todo -que eso, para un tragaluz, es decir mucho-.

--- Fin de la primera parte---

19.6.07

... de un tiro".

¿Y cómo huir cuando no quedan islas para naufragar?
['Peces de Ciudad']
Cerca de las raíces es donde la memoria ningún recuerdo omite.
['El sur también existe']
Ocúpate del alma, dijo el gordo vendedor de carne.
['Corre, dijo la tortuga']
...quien por ofrecerte agua cruzó desiertos a pie.
[Entre un "hola" y un "adiós"']
Amor se llama el juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño.
['Amor se llama el juego']
Mis amigos son sueños imprevistos
que buscan sus piedras filosofales,
rondando por sórdidos arrabales,
donde bajan los dioses sin ser vistos...
['Las malas compañías']
Lo peor de la pasión es cuando pasa.
Cuando al punto final de los finales,
no le siguen dos puntos suspensivos.
['Puntos suspensivos']
No hay nada más bello que lo que nunca he tenido;
nada más amado que lo que perdí.
['Lucía']
También en el infierno llueve sobre mojado.
Lo sé porque he pasado más de una noche allí.
[Siete crisantemos]
Busqué mirando al cielo inspiración,
y me quedé colgado en las alturas...
Por cierto, al techo no le iría nada mal
una mano de pintura.
['No hago otra cosa que pensar en ti']
...y tú en el cine sin saber quién es el malo,
mientras la ciudad se llena de árboles que arden,
y el cielo aprende a envejecer.
['Esta boca es mía']
No me pidas que no piense en voz alta, por mi bien...
ni que me suba a un taburete; si quieres, probaré a crecer.
['Sinceramente tuyo']
Cada vez que la bolsa sube, baja la vida.
['Torre de Babel']
Seria fantàstic que tots fóssim fills de Déu.
(Sería fantástico que todos fuésemos hijos de Dios)
['Seria fantàstic']
Y morirme contigo si te matas,
y matarme contigo si te mueres.
['Contigo']
A mí enterradme sin duelo, entre la playa y el suelo.
En la ladera de un monte, más alto que el horizonte,
quiero tener buena vista.
['Mediterráneo']
Pero sin prisas, que a las misas de réquiem nunca fui aficionado.
['A mis cuarenta y diez']
Y estos dos camaradas van a estar juntos en un solo escenario... No-ma-mes.
El nombre? "Dos pájaros de un tiro" la fecha? finales de octubre. Lugar? Auditorio. Costo? me vale madres. Tengo que ir.
Por lo demás, y para los que no supieran de la existencia de este magno: de nada.
-LuMmo.

25.5.07

De las expediciones.



La expedición es sencilla, te explico: Se trata de recolectar luciérnagas a medio día.

Se trata de untarnos de vida todo el cuerpo
y vagarnos las pieles con la lengua.

De suponer a ciencia cierta.

Se trata de eslabones que no crean cadena, sino remedios caseros contra los males.
(A lo más, contrabando de apellidos)

De confiar en que la cera de las alas no se derrita con el sol.

Así, colegabunda, se trata de componer sonatas con el bemol de tus pezones,
de acarrear aguanieve de tu boca a mi noria;
nos tratamos de tú y de yo, y de un nosotros sin guarnición.

-De repartir tréboles a los muertos; de comer planetas con las manos.
Se trata de cazar serpientes que ofrecen manzanas, como las brujas de los cuentos-

Nuestro viaje entonces, juego de niños,
se trata de que, al final del día y sin remedio a vista, tu sonrisa se confunda con mi buena suerte.

(Ven, te invito)


-LuMmo.

10.5.07

Del anecdotario II.

Que curioso...
cuando abrí los ojos, los perros dejaron de ladrar.

-LuMmo.

7.5.07

De los números.

Ella -Luna, digo-, Marisol no anónima -eras poetoide?-, el Tocayo -bienvenido, pues, nuevo tocayo-, el Marinero triste, el a.n.i.m.a.l. (y, respondiendo a la pregunta: si, carnalillo. Las seis son fotos propias, más o menos shopeadas, según el caso) y Azu (hola, Azu! chido verte por acá! cariños a Lunita..) votaron por la de la púa entelarañada.
Nahui Oliva, Skene y Manolo (aunque te pongas difícil, móndrigo) votaron por la rosadilla.
La admirada Burma, solidaria con este servidor -inservible- votamos por Mr. Burns.
Y la azulita recibió un voto de parte de IleyaN.
Además, el Tocayo emitió un segundo voto por la primera.
Las demás, cero.
Entonces, resumiendo, la tabla va así:
1. (1) el Tocayo.
2. (3) Oliva, Skene, el Manolo.
3. (2) Yomero (LuMmo, pues), Burma.
4. (1) IleyaN.
5. (0)
6. (6) Luna, Marisol, el Tocayo, Marinero Triste, a.n.i.m.a.l., Azu.


El viernes cerramos este bisne, va? a ver si alguien más le cae y vota.

-LuMmo.
PD. Si ven error en la tabla, ahí avísenme, no? porque no es por nada, pero soy requetependejazo haciendo cuentas.
Otra vez, si alguien más vota, este marcador cambia.
Felicidades a sus madres. Y en el caso de las que lo sean, felicidades a ustedes meras.

2.5.07

De las fotos... creo que IV.


Perdí la cuenta.

Creo que es la entrega IV, aunque corro el riesgo de que sea la V. En cualquier caso, no checo porque mi chompu anda fallando, y entrar a este bloguillo es uno de los más grandes logros que recuerde en mi cuarto de siglo.

Igual, esta vez no cuenta, porque el asunto está trucado. Verán:

Sucede que el encabezado de este blog ya me aburrió. El carruselito está lindo, sí sí, pero ya perdió novedad, así que el Consejo directivo, del que se desprende el Comité organizador, al cual dirijo, represento, obedezco, y, en general, conformo, me ha instruido que le cambie la imagen de entradita.

Oseáse, les mando unas fotitos captadas y shopeadas, que han de servir como telón de entrada, cualquiera de ellas, de este espacio. Si alguien lee esto, le pido su amable participación, dejándome un mensajito en este blog, o en el chat de la izquierda, que para eso mero es.

Si más que agregar, me despido.

Y diría Truman: 'd morning, afternoon, evening & night.

O lo que es lo mismo, aunque nunca igual: ahí la ven.


-LuMmo.











































27.4.07

Del canto de las sirenas.

¿Alguna vez has hecho el amor con el canto de una sirena?
Si no, lector de finos andares, estás perdiendo el tiempo repasando estas letras.

De la muerte no vuelve nadie, porque hay algo allí que imanta las almas, las vuelve suyas a punto tal en que de nada sirven los ruegos ni las lágrimas; el alma que se muere está más a gusto allá, y nosotros, los excluidos, lo intuímos. Ya está en un lugar mejor decimos, sin sospechar siquiera que, efectivamente, está en un lugar mejor.

Así el amor con un canto de sirena. Las caricias humedecen los oídos; los poros se inundan de promesas y se vuelven fuentes, y el aliento de brisa de tu sirena juega a matarte y darte vida intermitentemente. Estoy en un lugar mejor decimos, mientras el aire se nos va tornando risa, y la cadera de ella se vuelve marea indecisa, en un recorrido circular que deshace nuestros muslos de arena y nos obliga a callarnos y escuchar atentos, por no admitir hipnotizados, su gemir de diosa en celo.


-LuMmo.

19.4.07

De las premoniciones...

Sabes..? recién pensaba algo..

¿Y no será que no te enamoraste de mí, sino de mi exigua vocación de Sherezada, que desde hace algún tiempo se adereza menos de unicornios (o al menos de caballitos de carrusel) y termina jugando a montar en su mediocridad disfrazada de sensatez..?

Eso explicaría mucho.

-LuMmo.

PD. Te digo, tengo que cortarme el pelo.

14.4.07

29.3.07

De los amores y la Estrella Polar.

¿Cómo se juega a esto del amor?

Alguna vez, cuando sabía escribir más -o, al menos, cuando aún no admitía que no lo sé hacer-, planté un textito que comenzaba diciendo "Que pinches son las relaciones de pareja, ¿no?" Y de ahí partía dando círculos sobre la idea, que terminaba resultando convincente, hasta que en uno de los tumbos daba un viro sutil y terminaba haciendo saber que todo el ácido úrico se debía a que no hallaba destinataria para mis deseos más y/o menos lúgubres.

Me acuerdo, y quien me conozca de entonces no me permitirá mentir, que al ser leído en público era uno de los más vitoreados -menos ignorados, pues- de entre todos los que traía en mi racimito.

Esto recién me puso a pensar que tales manifestaciones de psicosis colectiva no se deben más que a una terrible realidad: no tenemos una puta idea de como se juega a esto del amor. Salvo los bien contados asegunes, entre los que la cuento a Ella, los demás andamos desbrujulados, mirándonos entre nosotros con cara de desconcierto.

Ayer mismo, sin ir más atrás, me encontré con la estupenda noticia de que hay una pareja más en el mundo: ella, feliz y radiante, me pedía que le diera razones para saber que estaba haciendo lo correcto (perdón por el balconazo. Ja). Por supuesto, sólo pude responderle lo que cualquiera medio sensato diría: who knows? who cares?. A él no tengo el gusto de conocerlo, pero debe ser un tipazo, porque ella está enamorada hasta el tuétano.

Entonces, resumiendo: ¿Cómo chingaos' saber que estamos haciendo lo correcto?

Sencillito: si estamos enamorados hasta el tuétano, como la ella de la historia, me late que la vereda no anda tan errada.

-LuMmo.

PD. Sí, ya sé que este post es la más pinche cursilería que se me pudo ocurrir. Meh!.. total, vale madre. Quien lea esto es porque ya leyó lo demás. Besitos.

20.3.07

Del anecdotario.

Uno de los mejores piropos que he recibido fue aquel en que, sentado en la silla más rinconera de algún burdelucho de mala muerte -y buena vida-, una putilla de formas, modos y pláticas exquisitas, metió un papelito de cien pesos en la bolsa de mi camisa, y disparó a quemarropa:

-"¿Me invitas una copa?".

-LuMmo.

7.3.07

De la escala de grises.


"Elegir es renunciar. No me gusta perder. Mientras pueda evitar decidir, lo elijo.."

Anoche Ella me hacía alguna pregunta 'difícil', y medio dormido respondí eso.

Poquito después me le dormí en los labios.
-Sobra decir que no soñé. Ya me voy acostumbrando.-

Si este post hubiera sido apenas un mes o dos atrás, seguramente traería una carga culpígena importante. Traería también rastros de los varazos en la espalda por no poder tomar un claroscuro decente, o colocarme en una trinchera a soltar plomazos, o al menos aprender a pintarme la cara y agitar una bandera gritando "Booofo! Booofo!" cada vez que aquel pateara una pelota...

Ahora no.

Andamos cruzando una nubecilla de cinismo, que pinta el gris de desparpajo y valemadrismo violettesco. Y encima, las cosa me va funcionando, porque me hallo con la paradójica sorpresa de que cuando actúo como comodín es cuando más ganas tengo de tener causas, y me hallo a mí mismo defendiendo mi mundito de plástico, tripas, mar y lucecitas de colores en su marquito desgastado.

-Bienvenid@ quien quiera montarse en mi vida-

- LuMmo.

20.2.07

De las fotos III...

Una tercera camada de fotos.
A ver que les parece a mis doce millones.




14.2.07

De Filio.

"Esta maldita incomprensión que no despega de tu cuerpo la mirada..."

-Alejandro Filio; citado por

-LuMmo.

PD. Sé feliz.
Por favor.
(pliz)

13.2.07

De los martes 13s.

Ni te cases, ni te embarques, ni de tu casa te apartes.

(Chale)

-LuMmo.

PD. Mierda de día.

5.2.07

De la burocracia y su lechuguita.


Existe.

Los viacrucis entre ventanitas para coleccionar sellos, las tortas en el escritorio, los licenciados con tercero de primaria, la grilla mordaz entre medios pelos venidos a más... todo existe. No son leyendas urbanas. Pululan entre nosotros, como marcianos de Maussan.

Por mi parte, estimad@s lectores(as), recién desempaqué mi vida burócrata. Mote de "Licenciado" incluído.

Las circunstancias, el espíritu aventurero -¿qué mayor aventura que adentrarse en las entrañas del servicio público?- y una cuantiosa quincena -ja- me han llevado hasta estos extremos de la autoflagelación. Y adicionalmente, corro esta aventura fuera de mis terrenos.
Confieso que siempre fui de aquellos que consideraban que más allá de Cuautitlán, todo era un perpetuo terreno desolado, y que justo detrás del Aeropuerto, hay un abismo que lotifica el fin del mundo. Expresiones como "Presidente municipal" o "Ayuntamiento" me eran tan ajenas como "lobreguez" o "paralelismo": sé que existen, sé lo que significan, pero jamás creí pronunciarlas.

Ahora, heme aquí, perdido entre tramitología, problemas irresolubles sino por la buena fe del licenciado, sellos de recibido, migajas, huesos, partidos, huesos partidos, carnes de cañón, café de las diez, arrastre de lápiz, y un etcétera que se alarga de nueve a tres y de seis a nueve...

Pero... será que me está gustando?

La burocracia, me dijo alguien que conozco, es un placer culpable. La parte difícil de quitarnos la capita de culpa que nos cubre cuando sabemos que no somos lo que deberíamos querer ser, es el inicio: ese momento en que alguien más te dice: deberías sentirte mal por eso. Mágicamente, ese sólo momento de complicidad nos regala la absolución que mil disculpas no pueden.

Malavidosos, diría mi abuela)

Sí: es divertido ser el licenciado. Es divertido ser un pedacito del organigrama, tener un nombramiento, y jugar a que sabemos lo que estamos haciendo.

Ahora, que si algun@ de ustedes nota que mis aspiraciones atascan llanta, sépanse que sabré agradecer su gentil y bien intencionado cianuro en la coca vespertina.

Por lo pronto, y siendo las cuatro de la mañana del domingo, propongo un brindis descafeinado -yiak-, y la exquisitez de una torta sobre el escritorio mientras en algún lugar del mundo, alguien hace fila para ser atendido.

-LuMmo.

PD. "Mire, es que necesito su CURP, su credencial de elector, su certificado de defunción, del estado de cuenta de su tarjeta de crédito, seis fotos panorámicas de las Cataratas del Niágara, una carta recomendación de Julio Verne, sellada por Procter & Gamble; todo en original y dos copias..."

28.1.07

19.1.07

De las fotos II.

Mi creatividad es una burla.

Más bien, es una burlona. Juega conmigo. Ella es la niña gandalla que zapea al niño chiquito y le dice "lero-lero, estás bien menso"
Pinche.
Digo esto por una sencilla razón: vamos caminando ella y yo como buenos amiguitos, andando por cualquier banqueta y pendejeando como es nuestra bonita costumbre, y de repente, sin más, me grita:
-"¡deberías escribir en tu blog sobre esto!"
('ta madre, que buena idea!)
y seguimos caminando.
Pasa un rato. El lapso es lo de menos: ya diez minutos o dos días, hasta que consigo una compu.
(Valga aclarar que para este momento, la escena arriba descrita se ha repetido varias veces, y los tópicos han brotado por racimos en la fértil espalda de mi burlona creatividad.)
Hasta aquí, todo lindo.
La chinga empieza cuando coloco mis dedos en el teclado.
-Mmhh.. eh.. yo.. este..
Y termino escribiendo cosas como: "Holas a mis treceymedio millones de lectores. Como hay poco que decir, les dejo una segunda camadita de fotos. De nuevo, como en la primera, ojalá les latan", mientras veo, a lo lejos, a mi creatividad de la mano de mi memoria (que ya de por sí es una mierda de ser humano), burlándose ambas de mí.
Cabronas.
-LuMmo.
PD. Holas a mis treceymedio millones de lectores. Como hay poco que decir, les dejo una segunda camadita de fotos. De nuevo, como en la primera, ojalá les latan. :)